sábado, 4 de julio de 2009
TEDIOSO SABADO DE LLUVIA
Hay sábados en los que apetece no hacer nada.
De hecho, algunos de esos sábados se consigue y no se hace nada, al menos se tiene esa sensación de "estar por estar".
Hoy es uno de esos días.
la sensación es plácida, porque hay quien dice que "hay que saber perder el tiempo", y disfrutarlo.
La verdad, cuando uno hace recuento de esa cosas, cotidianas casi todas, que realmente ha hecho un sábado como el de hoy, resulta curioso y sorprendente darse cuenta de que no han sido pocas, y entonces toca tachar de su "lista de sábados tediosos" el que le ocupa.
De entrada, y sin tratar de aburrir, esta la mañana ayudé a unos amigos (zamoranos, para más señas) a reservar unas noches en Santander,luego cogi el coche, me hice con la prensa del día y llevé una alfombra a la tintorería de un centro comercial (es alucinante lo americanizados que nos hemos vuelto).
ya en casa, llena de niños (o eso me parecía hoy) he ordenado libros en el cuarto de mis hijos, he compartido televisión y Pipi Calzaslargas con mi hija, y hasta he ordenado mi armario, cosa que hago tres o cuatro veces al año. En ese momento me di cuenta de que me faltaba ropa de verano.
Colaboré en la comida (modestamente, ya que sólo me tocó freir cinco huevos) con poco arte, la verdad.
Y por la tarde, las rebajas. centro comercial (otro) y un par de camisas que cayeron (no sin antes cotillear en varias tiendas del lugar). Como dirían el duo sacapuntas la plaza estaba... abarrotá.
La vuelta a casa prometía una tranquila tarde de ordenador, viendo alguna película por internet, y preguntándome si habré hecho algo digno de mención.
Así que decido desempolvar mi blog, tan abandonadito, el pobre, últimamente.
De hecho, algunos de esos sábados se consigue y no se hace nada, al menos se tiene esa sensación de "estar por estar".
Hoy es uno de esos días.
la sensación es plácida, porque hay quien dice que "hay que saber perder el tiempo", y disfrutarlo.
La verdad, cuando uno hace recuento de esa cosas, cotidianas casi todas, que realmente ha hecho un sábado como el de hoy, resulta curioso y sorprendente darse cuenta de que no han sido pocas, y entonces toca tachar de su "lista de sábados tediosos" el que le ocupa.
De entrada, y sin tratar de aburrir, esta la mañana ayudé a unos amigos (zamoranos, para más señas) a reservar unas noches en Santander,luego cogi el coche, me hice con la prensa del día y llevé una alfombra a la tintorería de un centro comercial (es alucinante lo americanizados que nos hemos vuelto).
ya en casa, llena de niños (o eso me parecía hoy) he ordenado libros en el cuarto de mis hijos, he compartido televisión y Pipi Calzaslargas con mi hija, y hasta he ordenado mi armario, cosa que hago tres o cuatro veces al año. En ese momento me di cuenta de que me faltaba ropa de verano.
Colaboré en la comida (modestamente, ya que sólo me tocó freir cinco huevos) con poco arte, la verdad.
Y por la tarde, las rebajas. centro comercial (otro) y un par de camisas que cayeron (no sin antes cotillear en varias tiendas del lugar). Como dirían el duo sacapuntas la plaza estaba... abarrotá.
La vuelta a casa prometía una tranquila tarde de ordenador, viendo alguna película por internet, y preguntándome si habré hecho algo digno de mención.
Así que decido desempolvar mi blog, tan abandonadito, el pobre, últimamente.
martes, 19 de mayo de 2009
JUEVES
Hacía mucho tiempo que una canción no me calaba tan adentro.
Se puede decir en este caso que una sola canción bien vale un disco.
Cuanto más la escucho, en la radio, mientras voy solo en el coche,
más me conmueve,
más disfruto de cada verso.
Qué ironía que esta historia de amor tenga que apoyarse en algo tan triste.
Pero disfruto de la historia desde el primer verso,
sin importar el fatídico final.
La historia es preciosa día a día,
mientras la ilusión de esa chica, y por qué no también de él,
crece mañana tras mañana, en ese vagón.
Puedo imaginar, que los minutos antes, en el andén, cada mañana de lunes a viernes,
el corazón de ella comenzaba a latir más rápido conforme se acercaba "el cercanías" esperado.
Seguro que él, unas cuantas traviesas antes, apuraba la vista a través de la ventanilla del vagón,
intentando adivinar entre la gente la silueta de quien deseaba ver cada mañana.
Porque la historia que cuenta esta canción se repite cada día en muchos lugares,
cuando la ilusión de un encuentro se adelanta a las palabras.
Les dejo con la letra:
Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista,
tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres.
Te sientas enfrente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda mas bonita,
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos tu apartas la vista,
apenas respiro me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y asi pasan los dias de lunes a viernes,
como las golondrinas del poema de Becquer,
de estación a estación,
de frente tu y yo
va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos tu apartas la vista,
apenas respiro me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios,
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas que chica más tonta, y me quiero morir.
Pero el tiempo se para, te acercas diciendo,
"yo aun no te conozco y ya te echaba de menos,
cada mañana rechazo el directo y elijo este tren".
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado,
un dia especial este 11 de marzo,
me tomas la mano, llegamos a un túnel que apaga la luz.
Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios,
dices que me quieres y yo te regalo
el ultimo soplo de mi corazón.
Se puede decir en este caso que una sola canción bien vale un disco.
Cuanto más la escucho, en la radio, mientras voy solo en el coche,
más me conmueve,
más disfruto de cada verso.
Qué ironía que esta historia de amor tenga que apoyarse en algo tan triste.
Pero disfruto de la historia desde el primer verso,
sin importar el fatídico final.
La historia es preciosa día a día,
mientras la ilusión de esa chica, y por qué no también de él,
crece mañana tras mañana, en ese vagón.
Puedo imaginar, que los minutos antes, en el andén, cada mañana de lunes a viernes,
el corazón de ella comenzaba a latir más rápido conforme se acercaba "el cercanías" esperado.
Seguro que él, unas cuantas traviesas antes, apuraba la vista a través de la ventanilla del vagón,
intentando adivinar entre la gente la silueta de quien deseaba ver cada mañana.
Porque la historia que cuenta esta canción se repite cada día en muchos lugares,
cuando la ilusión de un encuentro se adelanta a las palabras.
Les dejo con la letra:
Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista,
tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres.
Te sientas enfrente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda mas bonita,
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos tu apartas la vista,
apenas respiro me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y asi pasan los dias de lunes a viernes,
como las golondrinas del poema de Becquer,
de estación a estación,
de frente tu y yo
va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos tu apartas la vista,
apenas respiro me hago pequeñita
y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios,
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas que chica más tonta, y me quiero morir.
Pero el tiempo se para, te acercas diciendo,
"yo aun no te conozco y ya te echaba de menos,
cada mañana rechazo el directo y elijo este tren".
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado,
un dia especial este 11 de marzo,
me tomas la mano, llegamos a un túnel que apaga la luz.
Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios,
dices que me quieres y yo te regalo
el ultimo soplo de mi corazón.
viernes, 15 de mayo de 2009
PI
Hace años ese número mágico me atrajo especialmente.
Desde niño, aprendí, como todos, que el perímetro de una circunferencia tenía que ver con PI, es 2 x PI x radio
También sabía que el area de un círculo (en el fondo es lo que encierra una circunferencia) también tenía relación co PI, es 2 x PI x radio al cuadrado.
Pero bastantes años después, cuando leí que hay series infinitas que tienden a PI, es cuando ese número empezó a parecerme misterioso.
resulta que también ha provocado la admiración de muchos matemáticos, ya que es un número irracional, es decir, no puede escribirse como la división de dos números enteros, o dicho de otra forma, sus decimales son infinitos y no tienen una secuencia de repetición.
Esto significa que cada vez que se ha ido conociendo con mayor exactitud los decimales de PI, cada dígito podía ser cualquiera de los diez dígitos que usamos.
No ha sido fácil medir PI.
Hace muchos años, se estimaba (aparece en una descripción de un baño circular en el antiguo testamento, libro de los Reyes) que la relación entre el diametro y el perímetro era 3. Obviamente se quedaron cortos
Pero los babilonios , 1700 años antes de Cristo ya pensaban que PI era 3,125 . Se aproximaron más
Los egipcios, en escritos de 1.650 aC ya dijeron que PI era el cuadrado de 16 novenos, es decir, 3,16 Lo cual era una buena aproximación aunque se pasaba.
Un personaje fascinante, que daría para escribir un blog sobre él era ARQUIMEDES.
En el siglo III antes de Cristo, en Siracusa, decidió acotar el valor de PI, dibujando dos exagonos, uno tangente exterior a una circunferencia, y otro tangente interior a la misma. Calculando las area de ambos, sabía que el area del circulo tenía que estar entre ambos resultados.
Si en vez de hexagonos, se emplean polígonos de más lados, la diferencia de areas se va reduciendo, y por tanto será más fina la horquilla en la que se atrape a PI.
Resulta que el bueno de ARQUIMEDES (que murió a manos de un soldado romano) se entretuvo en llegar a usar un polígono de 96 lados. y eso le llevó a la conclusión de que PI tenía que estar entre el valor de 22/7 y 223/71, osea, tenía que estar entre 3,1408 y 3,1429
Ese fue el valor más afinado de PI hasta que 5 siglos después, un tal Ptolomeo, en el Siglo II de nuestra era dijese que PI valía 3,1416 que es lo que todos hemos estudiado de niños en el cole.
Pero el reto en descubrir más decimales ciertos de PI continuó. En el siglo V, un chino dio los primeros 6 decimales, afirmando que PI era 3,141592
Un siglo después, un francés dio los primeros diez decimales 3,1415926536
Me llama mucho la atención que a finales de ese siglo XVI, un francés dedicó la mitad de su vida a calcular (con el método de polígonos inscritos y circunscritos a una circunferencia) y llegó a dar 35 dígitos de PI.
Es asombroso, porque a mi ya me parece abusivo el tiempo que estoy empleando en escribir esto, como para imaginarme media vida entre números, para alargar PI y desvelar esos 35 decimales.
¿Qué buscaban esos matemáticos con tanto afán? ¿pensaban que habría algo más, algo misterioso entre los decimales de PI?
En 1824 ya se conocían series de números que aproximaban, aunque lentamente a PI.
una muy conocida es 1-1/3+1/5-1/7+1/9-......... A la unidad se le va restando y sumando unos números, cada vez más pequeños, y va tendiendo al valor de PI entre 4.
Con paciencia y tiempo, se llegó a encontrar 200 decimales de PI
En 1854 se sabían ya 500 decimales
En 1873 un matemático llegó a 707 decimales (aunque más tarde se descubrió que tenía mal el decimal 528).
Con la llegada de los primeros computadores, en 1949, tras la guerra mundial, se consiguieron 2.037 decimales de PI, pero se tardaron 70 horas en conseguirlo.
En 1958 ya se sabían 10 mil decimales
En 1961 se conocían 100 mil decimales (en tan solo 9 horas de computadora)
En 1985, con los potentes ordenadores, se consiguieron 10 millones de decimales, y dos años depues se sabían ya 100 millones de decimales
Actualmente se conocen más de 50.000 millones de decimales de PI ¿y qué?
Sigue siendo un misterio, igual que en la época de ARQUIMEDES (que por cierto, se hizo famoso, no por PI y los círculos, sino por su principio de los cuerpos sumergidos en fluídos...)
Seguimos igual que ARQUIMEDES, sin llegar a comprender por qué PI no acaba nunca, por qué está en cada círculo que dibujamos,
ahí mismo, desafiándonos.
Desde niño, aprendí, como todos, que el perímetro de una circunferencia tenía que ver con PI, es 2 x PI x radio
También sabía que el area de un círculo (en el fondo es lo que encierra una circunferencia) también tenía relación co PI, es 2 x PI x radio al cuadrado.
Pero bastantes años después, cuando leí que hay series infinitas que tienden a PI, es cuando ese número empezó a parecerme misterioso.
resulta que también ha provocado la admiración de muchos matemáticos, ya que es un número irracional, es decir, no puede escribirse como la división de dos números enteros, o dicho de otra forma, sus decimales son infinitos y no tienen una secuencia de repetición.
Esto significa que cada vez que se ha ido conociendo con mayor exactitud los decimales de PI, cada dígito podía ser cualquiera de los diez dígitos que usamos.
No ha sido fácil medir PI.
Hace muchos años, se estimaba (aparece en una descripción de un baño circular en el antiguo testamento, libro de los Reyes) que la relación entre el diametro y el perímetro era 3. Obviamente se quedaron cortos
Pero los babilonios , 1700 años antes de Cristo ya pensaban que PI era 3,125 . Se aproximaron más
Los egipcios, en escritos de 1.650 aC ya dijeron que PI era el cuadrado de 16 novenos, es decir, 3,16 Lo cual era una buena aproximación aunque se pasaba.
Un personaje fascinante, que daría para escribir un blog sobre él era ARQUIMEDES.
En el siglo III antes de Cristo, en Siracusa, decidió acotar el valor de PI, dibujando dos exagonos, uno tangente exterior a una circunferencia, y otro tangente interior a la misma. Calculando las area de ambos, sabía que el area del circulo tenía que estar entre ambos resultados.
Si en vez de hexagonos, se emplean polígonos de más lados, la diferencia de areas se va reduciendo, y por tanto será más fina la horquilla en la que se atrape a PI.
Resulta que el bueno de ARQUIMEDES (que murió a manos de un soldado romano) se entretuvo en llegar a usar un polígono de 96 lados. y eso le llevó a la conclusión de que PI tenía que estar entre el valor de 22/7 y 223/71, osea, tenía que estar entre 3,1408 y 3,1429
Ese fue el valor más afinado de PI hasta que 5 siglos después, un tal Ptolomeo, en el Siglo II de nuestra era dijese que PI valía 3,1416 que es lo que todos hemos estudiado de niños en el cole.
Pero el reto en descubrir más decimales ciertos de PI continuó. En el siglo V, un chino dio los primeros 6 decimales, afirmando que PI era 3,141592
Un siglo después, un francés dio los primeros diez decimales 3,1415926536
Me llama mucho la atención que a finales de ese siglo XVI, un francés dedicó la mitad de su vida a calcular (con el método de polígonos inscritos y circunscritos a una circunferencia) y llegó a dar 35 dígitos de PI.
Es asombroso, porque a mi ya me parece abusivo el tiempo que estoy empleando en escribir esto, como para imaginarme media vida entre números, para alargar PI y desvelar esos 35 decimales.
¿Qué buscaban esos matemáticos con tanto afán? ¿pensaban que habría algo más, algo misterioso entre los decimales de PI?
En 1824 ya se conocían series de números que aproximaban, aunque lentamente a PI.
una muy conocida es 1-1/3+1/5-1/7+1/9-......... A la unidad se le va restando y sumando unos números, cada vez más pequeños, y va tendiendo al valor de PI entre 4.
Con paciencia y tiempo, se llegó a encontrar 200 decimales de PI
En 1854 se sabían ya 500 decimales
En 1873 un matemático llegó a 707 decimales (aunque más tarde se descubrió que tenía mal el decimal 528).
Con la llegada de los primeros computadores, en 1949, tras la guerra mundial, se consiguieron 2.037 decimales de PI, pero se tardaron 70 horas en conseguirlo.
En 1958 ya se sabían 10 mil decimales
En 1961 se conocían 100 mil decimales (en tan solo 9 horas de computadora)
En 1985, con los potentes ordenadores, se consiguieron 10 millones de decimales, y dos años depues se sabían ya 100 millones de decimales
Actualmente se conocen más de 50.000 millones de decimales de PI ¿y qué?
Sigue siendo un misterio, igual que en la época de ARQUIMEDES (que por cierto, se hizo famoso, no por PI y los círculos, sino por su principio de los cuerpos sumergidos en fluídos...)
Seguimos igual que ARQUIMEDES, sin llegar a comprender por qué PI no acaba nunca, por qué está en cada círculo que dibujamos,
ahí mismo, desafiándonos.
jueves, 2 de abril de 2009
MERCURY
Siento no hablar de ese genial Fredy, que llevó al grupo Queen a lo más alto.
Pero sí que tiene que ver con las alturas. Se trata del Proyecto Mercury, que la nasa desarrollo a comienzos de los años sesenta.
Nunca antes se había puesto a un ser humano en la cabeza de un cohete, con el propósito de llevarle al espacio.
Se seleccionaron a siete hombres para este proyecto. El primero de ellos consiguió el objetivo de elevarse hasta los 185 kilómetros de altura (eso ya puede considerarse el espacio) donde ya apenas hay gravedad, y su vuelo duró 20 minutos.
La pena para la nasa es que 20 días antes, los rusos se habían adelantado y habían conseguido que Yuri Gagarin fuese el primer hombre en alcanzar "el espacio".
Quizás por eso casi nadie recuerda el nombre de Alan Shephard, que en noviembre de 1960 fue el primer americano en subir al espacio.
Apenas un año después lo haría Grissom, pero es el nombre de John Glenn el que más suena, porque este si consiguió ponerse en órbita (los dos primeros sólo fueron vuelos sub-orbitales).
Para conseguir poner a una nave en órbita es necesaria mucha más potencia y velocidad, además de más altura. Glenn alcanzó los 260 kms de altura, y dio tres vueltas a la tierra que duraron en total 5 horas, para acabar cayendo en el oceano Atlántico.
Eso ocurrió en febrero de 1962.
Después otros 3 astronautas también consiguieron ponerse en órbita, el último de ellos en mayo de 1963, dando 22 órbitas, durante un día y medio. Fue Gorgon Cooper, el primer astronauta que durmió en el espacio.
El fue el último de un proyecto, Mercury, que pasó de la nada, a conseguir el milagro de que seis hombres subiesen en seis vuelos, y regresasen al mar vivos y salvos.
Parece que han pasado siglos desde entonces , luego llegó en 1965 el Proyecto Gemini, que fue la puerta de los famosos Apollo que llevarían al hombre a la luna.
El Mercury, cada lanzamiento llevaba sólo un piloto, que ni tan siquiera podía moverse de su asiento, y con una escasa y limitada visión de nuestro planeta a traves de las escotillas.
El Géminis, cada lanzamiento iban dos astronautas, y uno de ellos incluso salía por una compuerta al exterior, unido por un cordón umbilical a la nave.
Este segundo proyecto con nombre de horóscopo (quiero pensar que el nombre se eligió porque cada vuelo tenía dos tripulantes) duró a penas un año y 8 meses, pero realizó 10 misiones en tan poco margen de tiempo.
Fue increíble.
Todos los astronautas que luego forjaron sus nombres para la Historia en los vuelos Apollo, iniciaron sus experiencias en Geminis, pero eso ya es otra historia
Pero sí que tiene que ver con las alturas. Se trata del Proyecto Mercury, que la nasa desarrollo a comienzos de los años sesenta.
Nunca antes se había puesto a un ser humano en la cabeza de un cohete, con el propósito de llevarle al espacio.
Se seleccionaron a siete hombres para este proyecto. El primero de ellos consiguió el objetivo de elevarse hasta los 185 kilómetros de altura (eso ya puede considerarse el espacio) donde ya apenas hay gravedad, y su vuelo duró 20 minutos.
La pena para la nasa es que 20 días antes, los rusos se habían adelantado y habían conseguido que Yuri Gagarin fuese el primer hombre en alcanzar "el espacio".
Quizás por eso casi nadie recuerda el nombre de Alan Shephard, que en noviembre de 1960 fue el primer americano en subir al espacio.
Apenas un año después lo haría Grissom, pero es el nombre de John Glenn el que más suena, porque este si consiguió ponerse en órbita (los dos primeros sólo fueron vuelos sub-orbitales).
Para conseguir poner a una nave en órbita es necesaria mucha más potencia y velocidad, además de más altura. Glenn alcanzó los 260 kms de altura, y dio tres vueltas a la tierra que duraron en total 5 horas, para acabar cayendo en el oceano Atlántico.
Eso ocurrió en febrero de 1962.
Después otros 3 astronautas también consiguieron ponerse en órbita, el último de ellos en mayo de 1963, dando 22 órbitas, durante un día y medio. Fue Gorgon Cooper, el primer astronauta que durmió en el espacio.
El fue el último de un proyecto, Mercury, que pasó de la nada, a conseguir el milagro de que seis hombres subiesen en seis vuelos, y regresasen al mar vivos y salvos.
Parece que han pasado siglos desde entonces , luego llegó en 1965 el Proyecto Gemini, que fue la puerta de los famosos Apollo que llevarían al hombre a la luna.
El Mercury, cada lanzamiento llevaba sólo un piloto, que ni tan siquiera podía moverse de su asiento, y con una escasa y limitada visión de nuestro planeta a traves de las escotillas.
El Géminis, cada lanzamiento iban dos astronautas, y uno de ellos incluso salía por una compuerta al exterior, unido por un cordón umbilical a la nave.
Este segundo proyecto con nombre de horóscopo (quiero pensar que el nombre se eligió porque cada vuelo tenía dos tripulantes) duró a penas un año y 8 meses, pero realizó 10 misiones en tan poco margen de tiempo.
Fue increíble.
Todos los astronautas que luego forjaron sus nombres para la Historia en los vuelos Apollo, iniciaron sus experiencias en Geminis, pero eso ya es otra historia
miércoles, 25 de marzo de 2009
SANTANDER 2016

Ciertamente quedan años de esperanza hasta el 2016
Esperanza en que consigamos, entre todos, tan ilustre título de Capital Europea de la Cultura.
Para ello, seguro quedan meses y años de reuniones, de puestas en común, de mesas redondas, de charlas brillantes impartidas por conferenciantes brillantes..
y todo para que los ciudadanos de Santander nos hagamos más ciudadanos, sintamos más nuestra esta bella ciudad.
He escuchado ya varias propuestas para prepararnos estos años para que esa candidatura sea cada vez más fuerte.
Recuperar nuestro frente marítimo para la ciudad, recuperar edificios singulares y convertirlos en museos, itinerarios culturales, etc...
Pero no debemos olvidar los adultos, que la cultura se cultiva en los jóvenes, para que germine adecuadamente a lo largo de la adolescencia, y crezca durante nuestra edad adulta.
De nada serviría crear un ambiente, un espacio cultural en nuestra ciudad, de espaldas a los más jóvenes, a los niños y adolescentes... esos que dentro de 7 años, en 2016 serán mayores de edad.
La cultura se traduce en convivencia, en respeto por los demás, por las ideas diferentes a las nuestras, por la capacidad de razonar, de discutir, de argumentar.
Santander debe entrar en sus aulas, y en la medida que las competencias (tan compartimentadas ultimamente) lo permitan, crear espacios y foros para que los jóvenes escuchen hablar de ciudadanía, eso que algunos encumbran y otros critican por su malintencionada utilización política.
dejemos a un lado partidismos, y pensemos en que la inversión que se destine a que nuestros niños de hoy serán los jóvenes adultos en 2016, es la mejor inversión para conseguir ciudadanos que se sientan orgullosos de pertenecer a nuestra polis, a Santander.
domingo, 15 de marzo de 2009
1946 CALL NORTHSIDE 777
Son el año y el título de una gran peli.
Hoy domingo la he podido disfrutar en mi dividí, gracias a que un periódico la regalaba.
El éxito estaba casi garantizado por varias cosas,
primero porque la protagoniza el gran James Stewart
segundo porque el director es el mismo de Niágara (que para los incondicionales de la Monroe es peli de culto)
tercero porque el año, 1946, me atrevería a afirmar que toda esa década, aseguraba un cine americano que a mi, personalmente, me encandila. En mi dividiteca cuento con títulos como Rebeca (1940), Qué verde era mi valle (1941), Casablanca (1943), encadenados (1946), qué bello es vivir (1946) el tercer hombre (1949) o Rio Grande (1950), entre otros.
No quiero robar disfrute a nadie revelando pistas de esta gran peli, pero la recomiendo.
En España se tituló "Yo creo en ti", que daría para hablar largamente de lo desafortunado de la traducción de muchos títulos de películas, cuando dicho título en inglés contiene la fuerza de la trama argumental que tiene este.
Silencio, cámaras y a disfrutar.
Hoy domingo la he podido disfrutar en mi dividí, gracias a que un periódico la regalaba.
El éxito estaba casi garantizado por varias cosas,
primero porque la protagoniza el gran James Stewart
segundo porque el director es el mismo de Niágara (que para los incondicionales de la Monroe es peli de culto)
tercero porque el año, 1946, me atrevería a afirmar que toda esa década, aseguraba un cine americano que a mi, personalmente, me encandila. En mi dividiteca cuento con títulos como Rebeca (1940), Qué verde era mi valle (1941), Casablanca (1943), encadenados (1946), qué bello es vivir (1946) el tercer hombre (1949) o Rio Grande (1950), entre otros.
No quiero robar disfrute a nadie revelando pistas de esta gran peli, pero la recomiendo.
En España se tituló "Yo creo en ti", que daría para hablar largamente de lo desafortunado de la traducción de muchos títulos de películas, cuando dicho título en inglés contiene la fuerza de la trama argumental que tiene este.
Silencio, cámaras y a disfrutar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)